Nuestra Historia

La Comparsa de Cristianos es heredera directa de la antigua soldadesca que participaba tanto en las fiestas religiosas como en las civiles desde el siglo XVII. La primera participación documentada en Villena de esta soldadesca se remonta a 1638, acompañando a la patrona local, la Virgen de las Virtudes, en una rogativa a causa de la sequía. Estaba formada por una "compañía de arcabuceros" mandada por un capitán y un alférez nombrados por el Ayuntamiento, cargos que han llegado hasta nuestros días y que son extensibles a todas las comparsas villenenses.

 

Vestían "a la antigua española", pantalón y casaca de terciopelo y capa corta, e iban disparando con los arcabuces por parejas delante de la Patrona en la procesión. Durante el primer tercio del siglo XIX se añade a la fiesta patronal las embajadas y guerrillas, apareciendo una comparsa de moros que se enfrentara a los cristianos convirtiéndose así la soldadesca en la comparsa de Cristianos.

La comparsa conservó la posición en el último lugar en la procesión y luego en los demás desfiles para conservar el privilegio de desfilar delante de la Patrona.

 

En los primero años del siglo XIX adoptaron el "traje usual de los labradores", igual que hicieron en Caudete y Sax, y sólo en Villena volvieron a recuperar a finales del siglo XIX el traje "a la antigua española", hasta 1964 en que lo sustituyeron por el actual, de estética medieval con casaca de terciopelo negro, pantalones que simulan una cota de mallas, capa larga y casco con pluma blanca. Conservan la costumbre de llevar el arma en el brazo derecho porque así se llevó en el Ejército español hasta 1850.

El cambio de traje, atrajo a la comparsa a numerosa gente joven, que experimentó un notable aumento de socios, especialmente durante la década de 1970.

 

El traje femenino de la comparsa ha sido modificado debido a que no terminó de resultar del agrado de las socias, con motivos medievales, siendo reemplazado por el traje actual, un traje llamativo y con líneas más estilizadas, quedando como primer y único traje oficial femenino.

 

 

La comparsa en la actualidad

 

La comparsa de cristianos presenta un cambio drástico a partir de los años 70. Durante los años 60, la comparsa se vio en grave peligro de supervivencia, pues en el año 1964 solamente contaba con 14 socios. El cambio del traje masculino fue realizado ese mismo año por el actual traje masculino, hecho que resultó de especial importancia para la remontada de la comparsa durante los años venideros.

 

 

En el año 1978 se estrena en el desfile de la Entrada el tan conocido pasodoble Cristianos de Villena compuesto por Don Ramiro Ruiz Gandía, y en el año 1979 se compra la sede social actual que no es ni más ni menos que la casa donde nació el célebre compositor villenense Ruperto Chapí Lorente.

 

La comparsa de Cristianos es una comparsa con tradición y larga historia, compuesta actualmente por aproximadamente 600 socios entre masculinos, femeninos y niños/as.

 

Filosofía de la comparsa

 

No cabe duda de que la comparsa de Cristianos es junto con la comparsa de Moros Viejos, la pionera en las fiestas de Moros y Cristianos, siendo una comparsa que destaca por la espectacularidad de sus desfiles, con el embajador cristiano y su boato que inician el desfile de la Cabalgata, así como sus escuadras especiales y alegorías organizadas desde la comparsa para Villena y visitantes.

 

La vida social de la misma es amplia, se organizan un sinfín de actos durante el año, donde tienen cabida comidas de hermandad, campeonatos de truque, domino y parchís, charlas y ponencias sobre aspectos festeros y la posibilidad de visitar el museo de la comparsa, el cual alberga piezas de incalculable valor histórico.